No podía parar de correr por el jardín de casa. La libertad la vivía como una sensación y no como un estado. Sensación de poder atravesar el aire, inmiscuirse entre las ramas de aquellos árboles, observar su entorno sin percatarse de poder ser también objetivo de otro observador.
El piano de papá, en la habitación de su recreo, también le daba esa sensación. Elemento mágico, creador de vida, de sueños, de viajes… Lorca aún recordaba ese sonido, fusión del piano y la voz de papá, cuando viajó por primera vez a la ciudad de Granada.
Cúmulo de sensaciones. Las idas y venidas del destino, las interrelaciones desconocidas, las vidas globalizadas que ignoran ese concepto. En Granada se sentía protagonista sin serlo, se sentía el centro de atención sin necesidad de que nadie observase su caminar.
Le fascinó el Albaicín. Allí los gitanos hacen de la vida un arte. Todo tiene un porqué y un compás. Paseando por sus calles, algo atrajo su atención. Era un sonido, venía de aquella casa del final de la calle. Empezó a correr al resultarle familiar aquella melodía. Era la melodía de papá, pensó con los primeros acordes. Y como olvidarlos. Era en el otoño de 1988, cuantas veces había bailado aquel vals en la habitación del piano, mientras papá rodeado de poemas se dedicaba a componerle la melodía entre intentos fallidos. Pero al final lo consiguió, pudo ponerle música al Pequeño vals vienés.
Atmósfera de surrealismo. Déjà vu imposible, no había estado antes en Granada, el que cantaba no era papá. Estamos en 1998 y de nuevo viene a mis oídos el Pequeño Vals Vienes de Lorca. Estoy en Granada, soy Lorca, pero quién canta no es papá, vuelve a pensar.
Quien canta es Enrique, sí Enrique Morente. Ha grabado un proyecto ambicioso, esa fusión que los puristas del flamenco no ven con buenos ojos, pero él no está para las habladurías de las tabernas. A él le gusta el arte, y se dedica a su arte. Esta fusión da como resultado Omega. Le dijo por la ventana un chaval imberbe con picardía en la mirada.
Bajó y le abrió la puerta. Lorca no sabía cómo reaccionar, las sensaciones le estaban provocando un estado de embriaguez emocional. Se presentó como Lorca, a lo que el chico reaccionó con sorpresa. Se lo tomó a broma. Le insistió, sí me llamo Lorca. Soy Lorca Cohen. He venido corriendo al escuchar la canción de papá, pero no era él. Es una canción especial para mí ¿sabes? Papá puso música a este poema incluido en la obra Poeta en Nueva York de Federico García Lorca. Tituló la canción Take this walls. Es especial porque me la dedicó. Es tal su admiración por el poeta granadino que a mí me llamó con su apellido, el que le dió nombre como reconocido autor internacional.
Leonard Cohen compuso esta canción en 1988 inspirándose en el poema de Federico García Loca "Pequeño vals vienés", quien puso Lorca a su hija en honor al poeta y dramaturgo español. Este poema quedó recogido dentro de "Poeta en Nueva York". Federico estuvo es esa ciudad en 1929-1930 como estudiante en Columbia University.
La intención de este relato no es otra que representar la reciprocidad de la inspiración. La influencia de Lorca llegó a artistas coetáneos y actuales, tan dispares como Pedro Almodóvar. Se puede encontrar la impronta lorquiana en películas como "Volver" o "Tacones lejanos".
O en músicos de distintos estilos, desde Robert Wyatt, fundador de Soft Machine, a Camarón de la Isla o el punk británico. The Clash cantaba "Federico Lorca is dead and gone" ("Federico Lorca ha muerto y ya no está"). Entre otros al cantautor canadiense Leonard Cohen. Pero a su vez este último inspiró a Enrique Morente en su proyecto de fusión con Lagartija Nick, titulado Omega, volviendo así las musas a su punto de partida.
A su vez, Lorca recibía la influencia directa de su entorno. Reconocidas son las recopilaciones de coplas populares, de los cantes del campo andaluz. Una de las más populares, Los cuatro muleros, quedó recogida como banda sonora en la película de Carlos Saura, Buñuel y la mesa del rey Salomón. Curiosidades del destino, quién canta es la hija de Enrique Morente, Estrella Morente, quién puso banda sonora a la reconocida película de Pedro Almodovar mencionada anteriormente, Volver.
Las reflexiones pueden ser múltiples. La conclusión, tenemos el placer de disfrutar de todos ellos a través de las idas y venidas de la inspiración y su reflejo en el arte en sus diferentes expresiones.
7 comentarios:
A mí el de Cohen me lo descubrió un profe de literatura en el instituto, me grabó (en cinta je je) un disco que se llamaba "Poetas en New York" y entre todas tenía el pequeño vals que yo escuchaba (y aún escucho) una y otra vez...
Será una chorrada pero lo llevaba en los walkman cuando viajé de intercambio a Francia y cada vez que lo escucho me acuerdo de los paisajes de la Bretaña desde el bus...
Saludiños.
Os recomiendo el espectaculo del Balet Flamenco de Andalucia dirigido por Cristina Hoyos, y que se llama "Poema del Cante Jondo,Lorca en Cafe de Chinitas"
Yo suelo ir a ver todo lo que sacan estos pedazos de artista y este es genial. Tuve la oportunidad de verlo en el teatro al aire libre del Generalife y es una pasada.
Una oportunidad magnífica para acercarse al Cante Grande.
Saludos
Qué bonito relato acerca del arte y las influencias entre diferentes artistas!! Muy pedagógico, diría yo, jeje!!
Por cierto, me encanta Lorca...el "Romancero Gitano" es uno de mis libros "de cabecera" xD
Y el tema de Cohen, genial...
Saludos!! :D
Marieta,
por suerte hay muchos artistas que han cantado temas de Lorca, entre otros Ana Belen, que en el año 98 sacó dos discos con un repertorio muy bien escogido.
Has rescatado del recuerdo el walkman jaja que tiempos, rebovinando la cinta con el boligrafo para que no se gastaran las pilas jaja
Gracias por tu anécdota.
Julio,
en el Café de Chinitas dijo Paquiro a Frascuelo "soy más valiente que tú, más gitano y más torero"... que dice el poema jeje. A ver si me llevas un espectáculo de esos hombre.
Cecilia,
gracias por tus palabras.
1saludo!
Paquiro a su hermano:
«Soy más valiente que tú,
más torero y más gitano».
por cierto, que lo menten por bulerias, y como diría Curro Romero, se paran los relojes del tiempo
Que niveles esta cogiendo la tertulia. Cuando acabes con el pregón a conquistar la presidencia de la peña flamenca jeje
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